martes, 18 de abril de 2017

De vacaciones

J, con casi cuatro años, se sube a la mesa de la casa de su bisabuela, donde pasa unos días de vacaciones con el resto de la familia. Al verle ahí subido, le dicen "ya verás lo que te va a decir tu abuela cuando te vea". Y él contesta "Mi abuela me va a decir ´pero quién es este niño tan guapo´".  Y se queda más ancho que largo.

lunes, 16 de enero de 2017

Ingenieros


L. acaba de cumplir 8 años y baja a pescar al río Arlanzón con algunos familiares. Un primo de su abuela se queja de que tienen mal cuidada la zona y eso hace que la pesca sea más incómoda y menos placentera. A un comentario sobre los que diseñaron el camino que acompaña al río hasta Burgos, L. contesta "Claro, los ingenieros están en los despachos y no hacen nada".

No sé si sabrá lo que es un ingeniero, pero para mí que estaba confundiéndolos con los funcionarios, que aparecen en todas las conversaciones a su alrededor y, con acierto o sin él, seguramente no salen muy bien parados.

viernes, 13 de enero de 2017

Más neologismos


Poquidetodista: dícese de aquella persona que hace un poco de todo. (L, Diciembre de 2016)

lunes, 9 de enero de 2017

martes, 3 de enero de 2017

Neologismos


En una playa del Caribe, en medio de una conversación acerca de si está o no permitido el top-less en la zona: "¿Está prohibido el pelotismo en América?"

lunes, 2 de enero de 2017

Hedonismo

Tumbado en una hamaca, en medio de la selva, disfrutando de las vacaciones:
"Viva México y todo el que lo habita"

lunes, 5 de diciembre de 2016

A la chita callando


G. asiste cada tarde a rezar el Rosario a la iglesia de su pueblo. Como le ocurre a la mayoría de los niños, se aburre como una ostra en esos rezos repetitivos e interminables. Un día, se sienta tras una mujer que, dándoselas de piadosa, se duerme siempre. Lleva para protegerse del frío burgalés un chal que termina en unos flecos muy largos. Así que G. decide entretenerse trenzándolos. Pero no sólo unos con otros. Además, el entrelazado incluye las maderitas del asiento en el que duerme la señora. Cuando termina el rezo y la mujer hace ademán de levantarse, el asiento se eleva con ella y se arma una buena. Pero claro, cuando la afectada va a poner una queja a los padres de G., éstos tienen que contener la sonrisa, porque todos en el pueblo saben de las siestas de la susodicha.